Después de esta ultima derrota ante los Diablos Rojos, el calendario que tienen los Guerreros de cara al final de temporada pinta de la siguiente forma: tres juegos de visita por cuatro de local. Esto no significaría un verdadero problema de no ser porque se ha visto que el jugar de local conlleva una presión que el Club (Directiva, Cuerpo Técnico y Jugadores) no han podido y/o sabido canalizar de una manera positiva. Además, llegar con 4 derrotas consecutivas en la liga no hará más que enrarecer el de por si ya muy “contaminado” ambiente que se vive cada 15 días en el Nuevo Corona.

Al día de hoy, de los últimos 7 encuentros que restan, ningún rival está debajo del cuadro santista en la tabla general. Se ha pasado de ver los primeros sitios al alcance de la mano a ser el equipo decepción, el de las malas decisiones a nivel directivo, y el de tener al técnico favorito para la broma simplona.

Se avecinan dos encuentros en la Comarca sumamente complicados: Monarcas sólido, con la baja de Romero que debe ser aprovechada, y Cruz Azul viviendo un momento importante tanto en liga como en CONCACAF. Por otro lado, el equipo no tendrá que viajar durante tres semanas, dada la pausa en la que entra la competencia, razón por la cual Diego Cocca deberá mostrar que tiene habilidades suficientes para dirigir a este equipo. La baja de Fernando Arce no supondría un pretexto.

No todo son malas noticias, a mi entender se ha mejorado bastante en el trato del balón. En los dos ultimos partidos se ha logrado ver nuevamente a ese Santos Laguna que sabe tocar, que se sabe mover, incluso ha definido, pero se vuelve a caer en las desatenciones defensivas que tanto han perjudicado al conjunto. Se requiere urgentemente una victoria de local para mejorar el aspecto ánimico, ese que ha quedado tan golpeado desde la salida de Romano. Y que mejor escenario para hacerlo que ante tu gente, junto a tu afición. Es hora de hacer pesar la localía.

awante!

Foto|Récord