Los planetas se alinearon, Cruz Azul jugó apático o simplemente los jugadores del Santos Laguna se acordaron de cómo jugar al fútbol. No importaba como fuese pero tenía que suceder.

Nuestros guerreros ganaron y golearon 3-0 a la maquina en el TSM. Tres benditos goles salvaron a Diego Cocca de otra semana llena de críticas. Tres benditos goles devolvieron la felicidad en el estadio. Tres benditos goles pueden devolver la mística a un equipo que no hace mucho figuraba en la parte alta de la tabla general.

Un placer ver al “Guti” partirse el alma por la camiseta y un orgullo tener al “Pony” en nuestras filas. Quintero volvió a ser ese jugador explosivo al frente aunque luego se haría expulsar tontamente cuando el partido ya estaba liquidado.

Los jugadores de Cruz Azul no podían creer como eran pasados totalmente por encima frente a un equipo que ya era considerado por muchos como “un cheque al portador”. Bastó con ver al “chaco” Giménez furioso y tratando de buscar agredir al rival.

Esta victoria fue una inyección de ánimo para el equipo y la afición. Ojalá de ahora en adelante la racha de victorias se mantenga. ¡Vamos Guerreros!

Foto| Mediotiempo