Santos Laguna murió de nada. Los Gladiadores salieron mejores que los Guerreros. Hoy Nacho Ambríz le dio un repasón a Diego Cocca. Hoy Wilmer Aguirre exhibió a Rafa Figueroa y a Becerra. Hoy terminaron las aspiraciones del cuadro lagunero por una eventual postemporada. Hoy en el Corona se respiraba ilusión y se terminó transpirando desilusión. San Luis mostró un juego efectivo y se llevo tres puntos vitales en sus exiguas aspiraciones. Santos Laguna no aprovechó los empates de Monterrey y Guadalajara y nos enseño una cara de la que ya nos habíamos olvidado.

El escenario era idóneo: las Chivas no sacaron el triunfo del Azul y Monterrey iba perdiendo con el Puebla. Los laguneros comenzaron tocando y adueñándose del balón, pero algo ya se notaba mal. No vimos a esos Guerreros de partidos anteriores, incluso me parece que algunos salieron sobrados. Los potosinos se fueron haciendo de metros en la cancha y cuando ese equipo consigue algo así, estas en problemas. La primera llamada fue bien atajada por Becerra, pero no era más que el inicio de la pesadilla por venir.

Fueron los albiverdes quienes iniciaron la ofensiva por las bandas, pero fueron los potosinos quienes sacaron provecho de esa zona del campo. En un excelente pase filtrado, Wilmer Aguirre sólo tuvo que meter tercera velocidad ante un lento y mal ubicado Figueroa que durante todo el encuentro observo como era superado una y otra vez, como la bola literalmente volaba sobre su cabeza y su siguiente miraba ya veía a la pelota en el fondo de su arco. Que mal estuvo la defensiva santista esta noche, en los tres goles les ganaron la espalda.

La segunda mitad comenzó con un trepidante ataque local que nunca se pudo cristalizar. Cuando parecía mas cercano el empate lagunero cayo el segundo de los Gladiadores en una jugada que resulto una calca del primero. Con esa pesada losa encima, Santos Laguna simplemente se perdió. Se entregó. Era cuestión de tiempo para ver el tercero de los visitantes, que se dieron cuenta donde estaba la papa y se enteraron que hoy Becerra no iba a pagar el ticket de la tintorería para su uniforme.

El de la honra santista fue un regalo del árbitro que el Chato anotó y que le dio un poco de emoción al final al partido, pero solo un poco. La verdadera emoción se quedo sentada en las gradas del Corona, a la expectativa de una nueva temporada.

 

Lo bueno: Un aplauso para la afición que soportó una vergonzosa campaña. Nuevamente hicieron una buena entrada.

Lo destacado: Seguramente Diego Cocca deberá aprender un par de lecciones que le dejó Ambríz. De las derrotas se aprende y esta fue una lección dolorosa.

Lo malo: Esta vez no se noto la actitud ganadora. Nuevamente se exageró en los pelotazos hacia Benítez. Se olvido el buen fútbol en el momento menos indicado.

El dato: El TSM se queda sin Liguilla por primera vez desde su apertura.

 

Aún queda un juego en este torneo. A terminar con dignidad. Y a PLANEAR (con mayúsculas) la siguiente temporada.

awante!

 

foto|mediotiempo