Después de la gran hazaña del día de ayer en el Estadio Corona, se vivía no un miedo por lo del 20 de agosto en un partido contra Morelia.

Se veía una felicidad, un hambre de triunfo sobre el hermoso recinto futbolero. Claro no faltaron los “villamelones” que ningún partido los vez, pero en las finales son los que nunca falta.

Me dio gusto que el Corona, pesará. Reclamando cada falta, gritando cada vez que se necesitaba, bien por la afición. Pero hay que resaltar que hay que ser así todos los partidos. No solo en finales tener este comportamiento. ¿Por qué no pensar en un Corona así todos los juegos? Sería un estadio difícil de competir. Sería “La casa del dolor ajeno” Fuerte, grande e imponente.

Saliendo del tema de la actuación de la afición del día de ayer, que fue muy buena. Quiero resaltar algo que se va sucitando día con día de los partidos del “Jefe” Boy.

Tiene un estilo muy peculiar de manejar los partidos previo y después de…

“Analizar” a fondo el partido es su fuerte, poner una polémica en el aire es su mejor arma, depositando toda la presión de los medios hacia el y no a los jugadores de este caso, Monarcas Morelia.

Pero a la vez esta arma la usa para atacar a algunos jugadores o sin embargo menospreciar un equipo o alguna afición. El día de ayer se le dio un trago amargo, el que siempre quiere jugar así, cuando gane será alabado, pero cuando pierda será el villano, el “hazme reír” del fútbol y los medios.

Le quedo claro que su soberbia y su interés en darse esos lujos no es la mejor arma como podemos pensar, hay mejores formas de sacar de presión a tu equipo sin ofender o sentirte superior públicamente frente a los medios.

El club Santos Laguna demostró una vez más la hegemonía que se tiene hacia el Morelia. El pasado cotejo que se jugó contra Morelia en Torreón, se ganó con marcador de siete por uno. Un amplio marcador hecho por los laguneros, una vez más, se vuelve a demostrar que contra Santos y el TSM no te vienes a defender. Menos con la forma soberbia que se muestra antes los medios y algunos periódicos con las polémicas declaraciones.

No le quito ni le pongo mérito a Tomás, al contrario es un gran entrenador, uno que tiene de los verdaderos tipos de jugar para ser campeón, todo un “Jefe”. Solo debe ser más frío y moderado con algunos de sus comentarios y dichas.

Espero y esté partido le haya aprendido la lección. Después de todo a los Guerreros no les salieron tan “Jefes”. Estamos en la final.

 

Torreón ya es campeón por su gente.

 

Foto | Televisaenvivo.com

 

Twitter: @HuggoCarrillo