No hablaré de los errores que se dieron en el equipo, pues fue un excelente juego, quizá no con el resultado favorable que todos los Guerreros esperábamos, pero sí para unos Tigres que dejaron atrás tanta especulación para ofrecer un juego dinámico en la Comarca.

Mucho se hablo del apoyo que se tendría que sentir en el Estadio, y para ser sinceros… Poco se sintió. En un comienzo, todo era alegría y fiesta, y así fue hasta los 7 minutos de juego, pues cayó un cubetazo de agua fría para todos, con el gol del rival. Apenas se recuperaba anímicamente tanto el equipo como la afición y vino un error garrafal de Chato Rodríguez.

Santos no está muerto, si será bastante difícil la vuelta, pero no imposible. Y dentro de lo malo… Lo bueno; fue que solo tenemos un gol en contra. Y mucho que ver, la gran planeación del estratega Benjamín Galindo. Pues al verse mermado con su plantel, hizo los cambios necesarios para que se fuera desarrollando el juego de la manera más conveniente para el equipo.

Así mismo, la noche de ayer, jugaron 14 hombres del equipo albiverde, pero quiero resaltar especialmente a uno. Es realmente impresionante, la actuación de Oribe Peralta, pues si bien tiene la fortaleza de correr y la calidad de pegarle al balón, tiene algo que a muchos futbolistas les falta… Y hablo del amor por su camiseta, de la pasión por sus colores. El tipo así este fundido, tiene la garra como verdadero guerrero de pelear cualquier balón.

Repito, no será nada fácil, pero debemos entender que tenemos que dejar todo en la cancha, morirnos lídermente en el campo, realmente no se jugó mal ayer, y sin embargo teníamos inferioridad de hombres.

Santos Laguna a demostrado ser un equipo que sabe levantarse de duras situaciones, está ocasión no será la excepción. Nuestra motivación sigue, pues: UN GUERRERO NUNCA MUERE.

 

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FOTOGRAFÍA: ESPN