En el gran juego que se disputó el Sábado entre Santos y Monterrey, en lo personal, no me dejó con un buen sabor de boca, me dejó con la “espinita” de que el juego que recién había acabado era totalmente ganable, con ganas de sobresalir aún más en la tabla, dando a conocer que aún el equipo lagunero está para dar pelea en el torneo.

En fin, la sencilla forma en que sobresalió Santos fue evidente, pero es hora de hablar de otro tema, que me tiene alarmado, y muy poca gente lo observa, es la pobre manera de jugar de algunos jugadores, no quiero decir que sean malos jugadores, no para nada, al contrario pero a lo que me refiero es que no tienen las agallas últimamente para dirigirse hacia adelante, tienen como el título dice, una actitud muy displicente.

Los jugadores que en lo personal encabezan son esta pequeña lista, no me sorprende de uno, pero del otro me duele totalmente ya que había demostrado mucho para dar en el torneo anterior y en parte del presente, el primero sin duda alguna, es Daniel Ludueña, tiene un gran toque, pero se denota totalmente esa “flojera” si es que se le puede llamar así, rápidamente se nota cuando es una baja de juego o una falta de “galleta” en lo peculiar, en todo el juego, ya lo había dicho, siempre Ludueña es un jugador demasiado acomendado a ser aquel que porta el número diez, siente como un tipo de privilegio, es lo que siento yo, realmente no me sorprende, esto ha sido de un buen tiempo atrás hasta ahora. La realidad es que esto no debe perdurar en el vestidor debe de abolirse, urgentemente, siempre este tipo de actitudes son los que “quiebran” un equipo y por lo tanto se hunde por coección.

El otro jugador que me duele rotundamente mencionar es el ídolo de los últimos torneos, si, es Oribe Peralta, me da mucho dolor mencionarlo, ciertamente, los últimos encuentros a tenido una sequía de goles totalmente evidente, pero se nota algo diferente en el, siento una soberbia que se carga de los últimos partidos, pero ustedes se preguntarán, “Y de allí, ¿Cuál es el problema?” El problema es que de tanto cariño que le agarra la afición es perdonado muchas veces por su displicente actitud dentro de la cancha, no es el mismo de hace cinco jornada, o del otro torneo, hace falta ponerle un alto, o simplemente hablar con el, la playera la lleva bien puesta, pero siempre la actitud de “Soy estrellita” no siempre es la mejor opción, me gustaría que se propusiera  dar lo mejor de si, que intentará a hacer ese jóven humilde con ganas de triunfar, no ese futbolista con nefasta actitud, ¡Venga Santos!, no es tirar “grilla” ni “tierra” es solo algo que realmente está pasando, no hay que cegarnos, solo resaltar ese problema antes de que se convierta en una pandemia.

Al fin de cuentas, todos queremos lo mismo para Santos, queremos un equipo ganador y privilegiado.. ¡Guerrero, es un sentimiento, no trates de entenderlo!.

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