Contra el sotanero general en el vació Estadio Omnilife…

No hay mucho que decir de este partido donde Santos Laguna volvió a demostrar que sirve de levanta muertos.

Un primer tiempo aburrido y donde pudimos observar el timorato planteamiento de Benjamín Galindo. Las líneas de ataque apenas cruzaban el medio campo y las Chivas tenían más tiempo la pelota.

Cabe destacar la displicencia de Ludueña, Ibañez, Suárez y Juan Pablo Rodríguez en este partido. El hacha perdido, Suárez un fantasma, Ibañez exhibido y Rodríguez no parecía el «comandante» de la media cancha.

Antes de terminar el primer tiempo, Marco Fabián aprovechó una desatención del árbitro y de Aarón Galindo para anotar el primer tanto. Si somos honestos era falta del jugador chiva, pero Aarón también se entregó fácilmente en la marca.

Para el segundo tiempo, Galindo se dio cuenta que podía ganar el partido fácilmente e ingresó a Crosas y Gómez. El equipo tardó en acomodarse dentro del terreno de juego y Chivas consiguió la segunda anotación vía Erick Torres tras un garrafal error de Oswaldo Sánchez.

Como es costumbre cuando vamos abajo en el marcador, Santos decidió ofender a las limitadas Chivas, y con un trazo fantástico de Crosas, el delantero Hérculez Gómez anotó un tremendo golazo de cabeza.

Ya cuando faltaba un minuto para terminar el partido a Chiquimarco le remordió la conciencia de la final pasada y nos regaló un penal…

Hérculez Gómez tomó la pelota, la colocó en el manchón penal y sacó un disparo sin potencia que atajó Luis Michel. Final: Chivas 2-1 Santos.

Hoy fue la tarde de Gómez: Anotó el gol que levantó los ánimos y falló el tanto que levantó al muerto del torneo.

Aún así la afición piensa que Galindo se equivocó nuevamente con el planteamiento inicial. Marc Crosas ha demostrado que viene con el compromiso de tomar la media cancha y Gómez pide a gritos el lugar de Ludueña o Peralta.

 

Foto| MedioTiempo