Nos juntamos en casa de un amigo, en esta ocasión fuimos pocos en realidad, algunos no pudieron, otros tenían compromisos previos, algunos más estuvieron fuera de la ciudad y hubo quien pudo ir a Torreón.

Éramos 9 nada más, llegamos cada quien con cerveza y botanas porque después de las 6 de la tarde se suspende la venta de alcohol.

Llegamos a una Soriana a comprar frituras y botanas, y cual fue mi sorpresa que había una mini van con placas de Coahuila LLENA DE SANTISTAS, que nos pitaron y nos saludaron, solo que nosotros íbamos llegando y ellos se estaban yendo. Ya dentro de la tienda, mucha gente se nos quedaba viendo, pero no nos importó, compramos las cosas y nos dirigimos a donde veríamos el partido.

Al llegar al fraccionamiento, la guardia de la entrada desde que nos vio nos echó una sonrisa burlona, llegamos a casa de mi amigo y al bajarnos del carro había 4 casas alrededor todas con las pantallas afuera, con el asador listo y 2 incluso tenían karaoke.

Nos metimos y nos dispusimos a ver el partido, antes vimos algunos videos, escuchamos música y comenzamos a ver la previa, esto mientras ya empezaban las primeras chelas.

Comenzó el partido y todos estábamos nerviosos, yo notaba también el nerviosismo en los jugadores del Santos Laguna, tal vez por el golpe psicológico de que sería chiquimarco el árbitro del encuentro. Sinceramente yo esperaba una actuación como siempre del silbante, creí que por lo menos habría un expulsado del Santos Laguna y tal vez un penal polémico en contra, la verdad no confiaba para nada en el arbitraje.

Inicia el partido y Los Guerreros le regalan el dominio del balón a los Tigres, sin embargo también tuvieron aproximaciones. Cayó el gol de Tigres y los gritos de todos los de alrededor no se hicieron esperar, unos festejando y otros gritándonos obviamente a nosotros. No alcancé a distinguir exactamente lo que nos gritaban pero sí se escucharon las palabras “Torreón”, “Laguneros” y otras que la verdad prefiero no decirlas.

Con el gol en contra, Santos Laguna comienza a jugar mejor, a tener el balón y a tener más llegada. El arquero tigre tuvo buenas intervenciones y cuando mejor jugaban Los Guerreros, un balón perdido en la media cancha provocó la descolgada y cayó el segundo en contra.

Nuevamente los gritos de los vecinos, y entre nosotros no había caras tristes, sino más bien de coraje e impotencia. “Necesitamos un gol antes del medio tiempo”… y no fue así.

Termina el primer tiempo con el dominio del contrario tanto en la posesión de pelota como en el marcador.

Para la segunda mitad, Santos Laguna salió un poco diferente, con más ánimo, con más ganas, tuvo más el balón, pero nuevamente los agarran mal parados e increíblemente Lucas Lobos falló a bocajarro y con Oswaldo Sánchez ya vencido lo que podía ser el sepulcro de Los Guerreros.

“El que perdona, pierde”, dijo un amigo, “ahorita remontamos” decía otro, “van a quedar 2-2”, “esto es un golpe anímico para el Santos” eran los comentarios nuestros que de verdad NUNCA PERDIMOS LA FE.

Veíamos minuto a minuto como se escapaba la posibilidad de llegar a otra final, hasta que San Oribe «el milagroso» remata de cabeza y pone el balón dentro de las redes. GGOOOOOLLLLLL!!!!!! Estallamos todos en júbilo. “Sí se puede”, “sí van a remontar”, “vamos Guerreros”, “todos al frente” gritábamos como si a través del televisor pudieran escucharnos.

Nueva descolgada, pase de Darwin Quintero, remate de Oribe… GGGGGOOOOOOOOOOOOOLLLLLLL!!!!! Nuestros gritos ahogaron cualquier otro ruido que pudiera haber, abrazos, júbilo, éxtasis, saltos, mi gorra voló, cayó un celular al suelo, lágrimas de alegría, en fin, todo era felicidad.

3 minutos agrega el árbitro, que hay que destacar, tuvo una muy buena labor, se olvidó del protagonismo y estuvo marcando bien. Fue en mi opinión el mejor partido de la temporada para Marco Antonio Rodríguez, hizo lo que en toda la temporada no. Se dedicó a Arbitrar.

“Aguanten, aguanten”, “despejen”, «Sáquenla de ahí”, “quítenles el balón”, “hacia arriba, no la arriesguen”… termina el partido y la dicha estalló… se acallaron los gritos de los vecinos, se agüitó la carne asada, se apagó el karaoke, se quedaron solas las casas, todo el mundo se fue, excepto la única casa santista en la colonia.

“Torreóoooonnn Torreóoooonnn, taratatata taratatata taratataratatatataaaa… Torreóoooonnn Torreóoooonnn, taratatata taratatata taratataratatatataaaa… La Laguna tiene dinero, La Laguna tiene algodón, y por eso los laguneros siempre tenemos equipo campeón”, claro que yo le cambié la última parte de la canción… jeje.

“Solo Santos da esos juegos”, “siempre son cardiacos”, “casi me da un infarto”, “¿Cuántas nos ha hecho Santos así?”, “No sé, como 4 o 5 en liguilla y fácil el doble en temporada regular”… comentábamos al terminar el partido.

Se acabó la cheve, se acabaron los programas deportivos y pues ahora sí cada quién para su casa.

“¿Dónde vemos la final el jueves?”, “en mi casa” dijo alguien, “ok, en estos días nos ponemos de acuerdo”.

Y así fue como lo vivimos La Legión Lagunera-Guerreros de Nuevo León.

ANIMO GUERREROS!!!

Contacto vía twitter: @pasionguerrera  |  @napoleonname