Mucho se ha hablado, comentado y leído sobre el torneo que ha dado Santos Laguna este semestre. Muchos lo califican desde ya como un fracaso, otros, como no menos que mediocre, algunos mas aseguran que ya lo veían venir por lo que nos les causa sorpresa el paso actual del equipo y los hay quienes lo ven desde el punto de vista optimista y mas halagador, dando gracias al equipo por brindarnos emociones tardías y un “final cardíaco” para la fecha 17.

Lo que es indudable para cualquier tipo de aficionado es que de acuerdo a la historia reciente de Santos Laguna y como actual monarca reinante, un cuadro como el lagunero no debería llegar a la última fecha del campeonato mexicano con calculadora en una mano y el control remoto en la otra para ver el desenlace de los partidos en los que estén involucrados sus rivales por el boleto a la liguilla.

Vaya, malas campañas cualquier equipo las tiene. Sin ir mas lejos, hay equipos de la Liga MX que han hecho de las malas campañas su modus operandi, como Atlas, Querétaro o Puebla. Sin embargo el factor común de esas escuadras es la nula planeación a corto y mediano plazo, el desmadre la poca seriedad de sus directivas y la ínfima inyección de capital que hacen en refuerzos. Los albiverdes hace algunos años que dejaron esos problemas. En el Club se toman decisiones proyectadas, sus directivos son personas mesuradas que han sabido dejar de lado los proyectores (afortunadamente) y han entendido que las estrellas son los futbolistas y por dinero no ha habido problemas (hasta ahora).

Considerando lo anterior, no asimilo como es que el Campeón nos ha ofrecido solo en dos míseros partidos un juego de conjunto de calidad. No comprendo porque hasta el final de la temporada se mostró el fútbol necesario para lograr una comunión con el Corona. Sigo sin entender porque elementos como Lugo, Ramírez o Crosas (por mencionar algunos) no han aprovechado la enorme oportunidad que los lesionados y ausentes han abierto en sus posiciones para apoderarse de ellas. No me explico como es que Benjamín Galindo sigue empeñandose en desacomodar al equipo con sus cambios durante los partidos. Sigue llamándome la atención la pésima forma física de Suárez. Cuando pensábamos que el Mal de la Defensa Lagunera había sido erradicado, un nuevo brote se propago entre todos los elementos de la zaga y mientras para algunos solo fue una leve recaída para otros no hay vacuna que los mejore (Mares, Ibañez).

Soy un convencido que pese a todos los inconvenientes que ha sufrido el Cuerpo Técnico para conjuntar un once ya no llamemos ideal sino consistente, el material humano con el que se cuenta debió ser suficiente para solventar las lesiones y las ausencias. Atribuir buena parte del fracaso de los equipos a los técnicos siempre ha sido un lugar común, pero en esta ocasión ese lugar esta bien ganado. Me parece que Galindo dejó de hacer algo que durante la campaña pasada hizo tan bien que lo llevo a disfrutar de un campeonato. No se si fue una cuestión táctica, motivacional o de liderazgo. ¿Qué fue? Solo el lo sabe.

Los resultados del próximo fin de semana dictaminarán si los laguneros tienen la oportunidad de refrendar o no el título. Para muchos, entre ellos varios jugadores, pasando a la liguilla “todo se olvida”. No podría estar en mayor desacuerdo. Este torneo regular debería servir para todos en el Club, desde dirigencia hasta el último refuerzo para entender que Santos Laguna ya no esta para jugar como se pueda y ganar como sea. Eso hay que dejárselo a otros equipos sin la infraestructura que gozan los nuestros.

¡awante!

 twitter | @berortiz @pasionguerrera

foto | mediotiempo