Terminó el torneo y con ello la ilusión santista de obtener un título de Concachampions, una participación al mundial de clubes y la posibilidad del quinto campeonato de liga, pero ahora es el momento de analizar todos los errores fallas que se repitieron a lo largo del pasado torneo.

Una falla de santos muy común y que se repitió todo el torneo fue la falta de contundencia, la falta de capacidad de los delanteros en cuestión de decidir bien la última jugada frente al arco rival.

La media cancha sin imaginación para crear jugadas a la ofensiva y sin retención de balón, eso dificultaba el desempeño del trabajo ofensivo ya que al no tener retención de balón se filtraban fácilmente muchos balones a nuestra área defensiva. La media cancha tuvo mejor desempeño cuando Caixinha coloco a Darwin Quintero como volante jugando atrás de los delanteros.

La lesión de Oribe Peralta sin duda afecto al equipo tanto en la contundencia a la hora de marcar goles así como en el desempeño del equipo ya que Darwin tuvo que regresar a jugar en punta y dejar de estar de medio volante ofensivo, se perdió efectividad en la media cancha, se perdió retención de balón ya que Darwin hacia dos funciones en el medio campo, uno era retener el balón y armar las jugadas a la ofensiva.

Carrileros ineficientes ya que las pocas jugadas que Santos Laguna realizaba por las bandas, los jugadores que estaban en esa posición, llámese Néstor Calderon, Cándido Ramirez, Mario Cardenas casi no tuvieron profundidad y tan solo una jugada de Mario Cardenas por la banda logro ser un buen pase a gol, las demás eran malos centros, jugadas sin profundidad donde los jugadores terminaba perdiendo el balón, fue hasta los últimos partidos donde se pudo ver que el único que mandaba buenos centros y tenía más profundidad era Mauro Cejas, lo malo es que Cejas no tenía buen fondo físico para estar recorriendo la banda los 90 minutos.

La defensa aunque fue una de las mejores en el torneo no se salva ya que hubo muchas faltas de concentración y errores muy tontos e infantiles, tarjetas amarillas que se ganaban los jugadores de gratis lo cual condicionaba mucho al jugador para realizar un buen desempeño defensivo, faltas innecesarias fuera del área de nuestra portería donde muchas jugadas del equipo rival a balón parado culminaron en gol contra nuestro equipo.

En lo personal, la peor falla fue que jugadores con experiencia salieran confiados en una final como la de Concachampions y que todavía lo declararan ”Perdimos porque salimos confiados” un equipo con el 70% de jugadores que juntos han jugado 6 finales no puede hacer eso, salir confiados y mucho menos dar esa declaración. A partir de esa final Santos Laguna fue a la baja y pagamos el precio siendo eliminados por el Cruz Azul.

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FOTOGRAFÍA: Siglo de Torreón