Mi nombre es Victoria, soy defeña de nacimiento, lagunera de corazón y santista por devoción.

Le voy al Santos Laguna desde 1996 y aunque suene cursi, me enamoré del equipo a primera vista.

No tengo ningún lazo sanguíneo con gente de Torreón o de otras partes de La Laguna, sólo gente que he conocido a través de los años por el equipo de mis amores “Santos Laguna”.

He visto a muchos jugadores, he ido a los partidos tanto en el DF, como en zonas aledañas, no conozco el Territorio Santos Modelo, pero creo, eso no me hace menos Guerrera, los que me conocen y son de Torreón, me han adoptado.

El viernes 10 de enero de 2014, fue un día mágico, recibí la gran noticia de poder acudir a una convivencia con los jugadores de Santos Laguna, eran las 2:14 pm y los gritos de “no manchen”, “no manchen” se escuchaban en el lugar dónde fui a comer.

Regresé al trabajo, me fui a comprar mi playera nueva del Santos Laguna y me fui para el hotel dónde ellos se concentraban, yo nunca he sido puntual y la cita era a las 6:30 pm, pues llegué a las 6:00 pm y nos dejaron pasar a una conferencia de la Asociación ALE, que por si no saben, es la Asociación con la que Santos Laguna trabajará para esta temporada. Ahí nos hablaron sobre la donación de órganos y lo importante que es la vida, debemos valorar nuestra salud y nuestro cuerpo, porque mucha gente padece enfermedades y está a la espera de una donación.

Pero bueno, convivencia como tal no hubo con los jugadores, éramos un grupo de aficionados que estábamos ahí reunidos y nos dimos a la tarea de pedirles autógrafos y fotos, fue un sueño cumplido para una Guerrera defeña, conocer a los jugadores que sólo ha visto por televisión o en la cancha de un estadio de fútbol.

Nunca me había tocado verlos de cerca y puedo decirles que Oswaldo Sánchez, Juan Pablo Rodríguez, Rafa Figueroa, Chuletita Orozco, Osmar Mares, y Jonathan Lacerda son personas sencillas y me hacen reafirmar mi pasión por el equipo y mis jugadores, se tomaron unos minutos para nosotros y “El Chato” pfff me enamoré más de él, Oribe Peralta aunque sea a prisa nos regaló algunos segundos, el entrenador Pedro Caixinha, llegó súper tarde a la comida, pero aun así nos regaló fotos y autógrafos.

Hubo algunos otros jugadores que mejor ni hablar de ellos, son los menos, pero Gracias al Santos Laguna, gracias a la Directiva y a todos aquellos que conforman a SANTOS LAGUNA, el sentimiento Guerrero no tiene fronteras y acá en el DF hay afición que los espera con los brazos abiertos, no importa de dónde seamos, importa que nos une un Sentimiento Guerrero.