Un partido poco más que desastroso fue lo que dieron ayer los jugadores del Santos Laguna, a los que les quedó muy grande el mote de Guerreros.

Y claro, no toda la culpa es de los jugadores, Pedro Caixinha, quien en Monterrey declaró que irían a Argentina por el triunfo ante el Arsenal de Sarandí, no fue congruente con sus palabras y fue prácticamente a regalar el encuentro.

Se conjuntaban varios factores, es verdad que era un partido de trámite y que aunque el Santos Laguna perdiera, quedaría en el primer lugar de su grupo, también es entendible el hecho de que los jugadores titulares traen una carga importante de trabajo y éste era el partido ideal para descansarlos, sin embargo, el ir a regalar el partido de esa manera es lo que no puede aceptar el aficionado, sobre todo al ver el encuentro y darse cuenta de que Arsenal no tenía realmente argumentos, que también optó por un cuadro alterno y que con muy poco, hizo lo que quiso con unos… ¿guerreros?… bueno, con unos jugadores que tal vez solo fueron a pasearse y a cumplir con el compromiso.

Y es que uno como aficionado no entiende cómo es posible que si llevas a los jugadores suplentes, no inicie gente como Alonso Escoboza o Kenyi Adachi, que tienen ya experiencia y han jugado con el cuadro titular. Este equipo del Santos Laguna eran los suplentes de los suplentes.

Y el Señor Caixinha quiso hacer un experimento que fue fallido, con un cuadro que nunca había jugado junto, con una formación que nunca se había visto en la era Caixinha, colocando a volantes ofensivos como Néstor Calderón, como defensas laterales; a medios de contención como el caso de Sergio Ceballos, como defensas centrales; y debutando jugadores como Walter Sandoval o José de la Tejera en un partido internacional, cosa que puede ser arma de dos filos, estos muchachos debutantes deberán tener una mentalidad muy positiva o tendrán que mandarlos a sesiones psicológicas, porque el cargar con esa derrota en su debut no debe ser nada fácil, y no lo digo solamente por la derrota, sino por la manera en que se dio ésta.

Tampoco entendemos como es que jugadores que están pidiendo que se les dé la oportunidad como Marc Crosas o Eduardo Herrera, quién incluso se ha molestado porque no entra al terreno de juego, ahora que tuvieron la oportunidad de iniciar no la aprovechan. Incluso el catalán anota en propia puerta y sella con esto un contundente tres por cero en contra.

Otro que se pensaba podía ser el partido que le diera la confianza era Mauro Cejas, porque jugaban en su país y en una cancha que él conoce, era la oportunidad que quería para ser él quien se echara al hombro al equipo, y sin embargo hizo lo de siempre.

Era también una oportunidad inmejorable para el Santos Laguna de trascender y hacer historia, ya que con un empate habría terminado invicto y se habría colocado como el equipo mexicano que más puntos ha conseguido en fase de grupos de la Copa Libertadores; o de haber conseguido la victoria además de lo anterior, habría quedado en el primer lugar general de la competencia. Son cosas que no se olvidan y que quedan para la historia, pero tal parece que al forcado portugués no le interesan las estadísticas.

Más decepcionados no pudieron regresar los aficionados que hicieron el viaje hasta el cono sur, que cruzaron tres cuartas partes del continente para ver a su equipo trascender y se llevaron una muy amarga sorpresa.

Ahora habrá que darle la vuelta a la página, pensar en el partido del domingo ante Atlante y prepararse a conciencia para seguir avanzando tanto en la Liga MX como en la Copa Libertadores, donde en octavos de final enfrentarán al argentino Lanús.

ANIMO GUERREROS!!!…

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Foto: Mediotiempo.com