No tengo la menor duda de que la afición lagunera amaneció adolorida, de cuerpo y alma tras ver cómo se derrumbó el Santos Laguna ante Toluca, marcador final cuatro por uno y pudo ser peor.

¿Qué sucedió? Podemos culpar las ausencias de Tavares y Sandoval, pero eso no resolvería el enigma, ya que la defensa se desmoronó hacia el final del segundo tiempo, lo que trajo consigo un desastre que hoy luce grave.

Lo mismo que el Técnico José Manuel “El Chepo” de la Torre expresa con su rostro desencajado en cada partido que empataron en el torneo, lo mismo sucedió la noche del miércoles, desconcentración y disparidad de esfuerzos, por eso a los Guerreros les empataron tanto, ¡once veces!, además de que el portero Jonathan Orozco mostró ya el tope de su capacidad, no es su culpa, es su nivel, es lo que puede dar, más no lo que este equipo necesita. 

Un equipo con  defensa “desconcentrada” con un portero limitado, no es ingrediente para que un equipo se proclame campeón o que vaya por una hazaña; no es pesimismo, es real, y lo hemos visto en la historia del Santos, los títulos que adornan el escudo, son fruto de arqueros confiables y dotados como Agustín Marchesín, Oswaldo Sánchez, José Miguel, y apoyados con defensas equilibradas y sólidas, en este último sector no seremos injustos, perdieron un solo juego en el torneo, pero la segunda caída fue en el peor momento y con demasiados goles en contra; hoy al defensa central Carlos Izquierdoz no se le puede exigir más, lució “tronado”, pero deberá ser él como capitán, quien dentro del campo de juego ponga orden, o el desastre que vimos en el Corona, podría ser peor en el Nemesio Díez, en Toluca.

No será fácil meterse en el infierno con un cuatro por uno en contra, Santos necesita golear al Toluca por cuatro goles y no recibir para avanzar a semifinales, ¿es posible?, si, pero tendrán que hacer un juego perfecto, y hacer lo que nunca hizo en el torneo, ¡golear!, su marcador más amplio en el Clausura 2017, fue ante Puebla por 2-0, es decir en el ADN de este plantel no hemos visto esa capacidad y contundencia.

Lo mostrado en la noche del miércoles en el TSM es un triste regreso a la liguilla para los laguneros, y deberán ser un equipo con un espíritu muy superior no sólo al del duelo de  ida, sino al de toda la gestión de “Chepo” De la Torre para aspirar a semifinales, veamos si los guerreros obtiene la gloria en el infierno.

Enrique González | Twitter @enriquedeportes

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